martes, 4 de junio de 2013

Más de 60 países han firmado Tratado de Comercio de Armas de la ONU

Martes 4 de Junio de 2013, 04:13 am

Más de 60 países han firmado Tratado de Comercio de Armas de la ONU

No iframes
Los países miembros de la ONU firmaron el primer tratado de comercio mundial de armas. Este proyecto de regulación fue aprobado en abril pasado por 193 naciones. Irán, Siria y Corea del Norte no accedieron a suscribir el documento pues arguyeron que este acuerdo no resuelve el problema de fondo. El tratado entrará en vigor dentro de 90 días. teleSUR
El Tratado de Comercio de Armas (TCA), aprobado el pasado mes de abril por una amplia mayoría en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), fue firmado este lunes por 66 de los 193 países que integran el máximo organismo mundial, aunque se espera que en el resto de la semana otras naciones también estampen su rúbrica en el polémico convenio.
Este acuerdo internacional se ha planteado como objetivo “regular” la compra y venta de armas convencionales, un mercado de unos 85 mil millones de dólares anuales, mientras la violencia armada mata cada año a medio millón de personas en todo el mundo.
El TCA fue aprobado el pasado 2 de abril pasado en la Asamblea General, poniendo fin a un proceso negociador que comenzó hace más de una década. La resolución final, presentada por Costa Rica, obtuvo un total de 154 votos a favor, tres en contra y 23 abstenciones.
Entre las naciones que se abstuvieron destacan Rusia y China -de los principales exportadores de armas-, India, Egipto, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela. Los tres países que votaron en contra fueron Siria, Corea del Norte e Irán.
Argentina fue el primer país en suscribir el documento, de la mano de su canciller Héctor Timerman, mientras que por España lo hizo el titular de Industria, José Manuel Soria, y por Alemania el ministro de Exteriores, Guido Westerwelle.
También rubricaron el histórico tratado de armas algunos de los países que más armamento exportan en el mundo, como Reino Unido y Francia, además de otros exportadores emergentes como Brasil y México.
La validación del nuevo tratado es el primer paso en el proceso de su entrada en vigor, ya que necesita también la ratificación en los Parlamentos de cada país firmante.
En ese sentido, Estados Unidos -primera potencia armamentista- no pudo firmar el documento este lunes, aunque votó en abril pasado a favor del texto, debido a la oposición de un nutrido grupo en el Senado, instancia donde necesita al menos dos tercio de votos para su ratificación.
El TCA entrará en vigor 90 días después de que 50 Estados hayan depositado su instrumento de ratificación (aceptación o aprobación), un acto que se espera celebren en cada Parlamento.
Bases del TCA
De acuerdo con el texto, el objetivo del nuevo tratado es promover la paz y la seguridad, a través del freno a los flujos de armas a las zonas de conflicto a y los grupos criminales, algo que también favorecerá el respeto a los derechos humanos.
Se trata del primer acuerdo mundial de armas, desde el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares de 1996, y regulará el comercio de tanques, vehículos armados de combate, sistemas de artillería de largo alcance, aviones de combate, helicópteros de ataque, barcos de guerra, misiles y lanza misiles.
También incluirá regulaciones al comercio de armas pequeñas y livianas, aunque no así de las municiones, uno de los temas sensibles para Estados Unidos, que logró quitarlo de la resolución final.
Asimismo, el texto expone que cada país firmante deberá determinar, antes de concretar una venta, si el país o el grupo importador podría utilizar las armas para cometer un "genocidio" o "crímenes de guerra", o si podrían terminar en manos de "terroristas" o del "crimen organizado".
Críticas y rechazo
El Gobierno de Siria denunció irregularidades en el TCA aprobado en la ONU, ya que “no prohíbe la venta de armas a actores no estatales y terroristas como los que operan en Siria”.
Otra de las críticas planteadas por Siria es la posibilidad de que el nuevo Tratado sea utilizado como un instrumento de presión política contra gobiernos considerados “enemigos de las grandes potencias occidentales”.
Por otro lado, los gobiernos de Rusia y Cuba, los cuales se abstuvieron en la votación, pusieron en tela de juicio la “ambigüedad” del texto, ya que, por ejemplo, no aclara el concepto de genocidio.
teleSUR-EFE-Télam-PL/MARL

No hay comentarios.:

Publicar un comentario