miércoles, 23 de enero de 2013

Las limosnas, a otro lado: Marcos a Peña


Las limosnas, a otro lado: Marcos a Peña

Política •
Aquí no viven Los Chuchos, señala en un comunicado. El Ejército Zapatista de Liberación Nacional no existiría sin el PRD, “para que nos andemos muy claros”, le responde Jesús Zambrano.
Ciudad de México • El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) criticó la Cruzada Nacional contra el Hambre que lanzó el presidente Enrique Peña Nieto en el municipio de Las Margaritas, Chiapas, y en un comunicado firmado por el subcomandante Marcos pidió ofrecer las “limosnas” en otro lado.
“Un consejo: Las limosnas las tienen que ofrecer en otro lado, aquí no vive ningún Jesús de apellido Ortega, Martínez o Zambrano. O pueden darlas en el ‘Pacto por México’. (Ah, mis albures son sublimes, ¿qué no?”, señaló en la última de tres posdatas que incluía el documento.
En respuesta, el líder nacional perredista, Jesús Zambrano, señaló: “Yo le quiero recordar al subcomandante que este país, con todos los rezagos que tiene pero con un desarrollo político, de libertades políticas indiscutibles, le permiten justamente al EZLN existir como un ejército dentro del marco de la ley. No hubiera sido posible si no existiera el PRD, si no existiéramos los que militamos en la izquierda desde mucho antes de que él iniciara su militancia en la izquierda también. Para que nos andemos muy claros, sin albures, dicho directamente”.
El texto dado a conocer por el EZLN estuvo dirigido a “Alí Babá y sus 40 ladrones (gobernadores, jefes de gobierno y lamesuelas)”.
“Muy mal, muchachos. Pésima coreografía y mala coordinación. Ese aplauso de los acarreados estuvo completamente fuera de tiempo, hasta el ‘preciso’ se dio cuenta (lo que ya es decir bastante). Recuerden que el fondo es forma (¿o era al revés?)”.
El día después
En el camino de terracería solo se escucha el trote de un caballo, el viento característico de esta época del año levanta el polvo de las calles sin pavimentar. Apenas 24 horas atrás el lugar estaba atestado de guardias, policías, gobernadores, secretarios de estados y más de 20 mil personas que acudieron a presenciar la firma de la Cruzada Nacional contra el Hambre emprendida por el gobierno de Peña Nieto.
Al interior del deportivo municipal de las Margaritas, Chiapas, en donde Peña Nieto y los encargados de gobernar 30 estados de la República se comprometieron a combatir la pobreza extrema, el templete, los equipos de sonido, las 13 mil sillas y la estructura que dio cabida a todo, prácticamente desapareció. Una decena de trabajadores desmonta lo poco que queda de la carpa de 135 metros.
El paisaje es desolador o esperanzador, depende por donde se mire, explica Cicerón Morales mientras cabalga y tira con una cuerda de un burro que lleva en el lomo las herramientas de trabajo. Es agricultor, siembra maíz y fríjol y cuenta que ha escuchado promesas similares de los presidentes Salinas, Zedillo y Fox: “Por eso lo único es trabajar, porque si se confía uno de eso, no se logra la supervivencia”.
A una docena de cuadras, desde su oficina, en el interior de un edificio de 12 arcos anaranjados y amarillos que engalana la plaza central de Las Margaritas, Manuel Culebro Gordillo, presidente municipal, expresa su “total confianza” en que la cruzada beneficiará a los habitantes de las 400 comunidades que componen la entidad.
Explica que en Las Margaritas viven más de 111 mil personas, 70 por ciento en condiciones de pobreza alimentaria. Ahora, dice, sólo falta esperar las reglas de operación para solicitar los apoyos.
A un par de kilómetros, en los límites de Las Margaritas la familia Morales López no ha tenido la suerte de conocer políticos a los que puedan presentar sus solicitudes. Tienen cuatro hijos, el tercero es Miguel Ángel de 11 años, es epiléptico y nació con un severo retraso sicomotriz.
Migue, como le llaman en su casa, no puede hablar y no recibe atención especializada, hasta hace un año también dejó de ser beneficiario de los 200 pesos mensuales que recibía a través del programa Oportunidades.
“Me dijeron que ya no porque es mayor de nueve años y para recibir tiene que ir a la escuela”, lamenta su madre, María Elizabeth.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario